todavía no pude encontrarte.
No sé qué será de tu vida,
yo estoy trabajando, como siempre,
tratando de mejorar cada día,
para algún día poder viajar
a aquel lugar que nosotros conocemos.
Por momentos pienso que no me querés más,
pero no puedo creer que ella se vaya con tanta facilidad.
¿Qué te hice para no merecer una señal?
¿Estás enojada o es solo casualidad?
Te mandé mails, cartas,
y hasta te intenté llamar.
Pero lo único que logré recibir es, nada.
A veces el contestador me atiende
y me dice que no estás,
pero yo intento no creerle,
me niego a entenderlo.
Hace tiempo que te extraño,
el dolor me hace acordar que tengo sentimientos,
yo no lo quiero creer,
pero el amor sabe convencer.
Estoy atado a la soledad,
el Sol hace tiempo dejó de iluminar,
la oscuridad se vuelve en 4 x 3
y no paro de pensar cuándo volverás.
Trato de convencerme que quizás
sólo fuiste parte de mi imaginación,
y que ella me jugó una mala pasada,
pero no puedo,
sé que existís,
sé que estás lejos.
¿Por qué el destino fue tan siniestro?
Me mostró la felicidad
y me la arrebató con la misma facilidad,
la casualidad y el destino
se unieron para hacernos odiar.
Una vez más perdí la racionalidad,
todavía no entiendo cómo me dejaste escapar.
No paro de buscarte,
duermo entre demonios que salen de mi pensar,
duermo y te busco,
sin parar.
Y lo único que recibo, nada.
Podrías mandar una postal,
o por lo menos llamar,
podrías enseñarme dónde estás,
así te voy a buscar.
Me estás carcomiendo,
como las llamas a la madera,
me siento débil,
me siento mal.
Antes podía vivir,
sólo necesito hablar,
te necesito cerca una vez más,
deja de escapar.
Tus ojos hierba
me mostraban un lugar,
demostraban libertad,
no entiendo como unas cuantas décadas nos pudieron quitar,
ese sueño de volar.
El Sol que llevas por sobre tu alma
ya no me ilumina más,
recuerdo esos días donde no dejábamos de hablar,
horas y horas,
sólo mirándonos mirar.
Extraño esas épocas donde te podía contemplar,
y sin nada más la vida florecía felicidad,
ahora la oscuridad nos dejó atrás,
la carrera por la libertad parece costar más.
Aunque, todavía me quedan esperanzas,
un día vamos a escapar,
ser felices, libertad,
y lo podemos lograr,
sólo tenemos que esperar
aquel tren que nos lleve
al próximo universo.